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Actualizaciones en lo que va del tiempo:

• El diálogo • Viejas locas • "Presidenta" (O cómo intentar el ninguneo incluso desde el nombre) • Perdonar es divino • Carta abierta a Fito • Macri y su viento en la cola • Soy empleado estatal • Consideración de la luna en el poniente • Ya tengo mis bodas (y mis bolas) de porcelana • Eros • Sacalo Crudo • Avisos clasificados, rubro "Varios" •Piza, birra, faso (soneto estrafalario) • Varela Varelita • Indómito destino




jueves, 11 de septiembre de 2008

¡Volvió Dani de Turdera! • Nuestra co-redactora (Víctor, ¿vos para cuándo?) se había tomado unos días, pero arremete nuevamente • Retoma aquello que ya había desarrollado, con un aporte que encontró en la web • Como esto es de Dani, lo que me sale decir al respecto será incluido como comentario, ahí donde vos podés también escribir, de vez en cuando :P




¿Hasta cuándo?

Nosotras, las mujeres, aún no tenemos el derecho a decidir. Son ustedes quienes deciden por nosotras. Tienen nuestras palabras. Las atan, las sujetan; no permiten que fluyan libremente. Y si por casualidad alguna se libera, existe un eficaz mecanismo de represión.

¿Hasta cuándo?


El término “ustedes” resulta muy abarcador. Trataré de identificarlos, aunque no creo ser tan exhaustiva como quisiera. Agrupémoslos:
  • En instituciones: gobierno de turno, Iglesias, señoras con venda en los ojos y con una balanza desequilibrada (¿mala confección de fábrica?), medios de comunicación, grupos de poder…
  • En sujetos: hombres y mujeres que pueden ser conservadores o ultraconservadores; con algunas profesiones determinantes como ser la de presidente/a, ministros/as, secretarios/as, subsecretarios/as; diputados/as; senadores/as; jueces; médicos/as; comunicólogos/as; religiosos (curas, arzobispos y demás)…
  • En actitudes: dominio, control, poder, hegemonía, autoritarismo, conveniencia, manipulación, machismo, desprecio, discriminación, reputación, estigmatización…
  • En objetos: leyes, políticas de estado, noticias, editoriales, pancartas, folletos, graffitis…
La ley debe garantizar el aborto legal, seguro y gratuito; y luego, que cada quien decida qué quiere hacer con su cuerpo.

Oración por el derecho al aborto

Tomada de acá

“Concédeme el derecho a decidir sobre nuestro cuerpo. Y danos la gracia de no ser ni vírgenes ni madres. Líbranos de la autoridad del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo para que seamos nosotras las que decidamos por nosotras. Ruega por que el poder judicial no haga suyos los mandatos de la Iglesia y ambos nos libren de su misógina opresión. Venga a nosotras el derecho a cuestionar si es bendito el fruto de nuestro vientre. No nos dejes caer en la tentación de no luchar por nuestros derechos. Y concédenos el milagro de la legalidad del aborto en Argentina. Así sea.”

sábado, 6 de septiembre de 2008

Estuvimos recorriendo un poquito el género fantástico, al cual creo que en esta entrega y la que viene cerraremos. El que sigue es un cuento de 1907, publicado originariamente en la revista Caras y Caretas.

Lugones fue a la primera parte del siglo XX lo que Borges a la segunda: el "poeta nacional", y una controvertida figura pública. Configuró en buena medida el canon de la poesía argentina moderna, por acción o por reacción, y junto con Ricardo Rojas se encargó de fundar nuestra literatura, inscribiendo el Martín Fierro en el clasicismo grecorromano y el romancero castellano medieval.

"El hombre muerto", a mi modo de ver, es un cuento y un fósil, es decir, un objeto útil para una arqueología del género. Leído cuidadosamente, muestra las imposibilidades del narrador para puede elaborar el material fantástico, vale decir, las dificultades en la construcción del verosímil-otro: lo que Cortázar, por ejemplo, muestra, Lugones se siente impelido a explicar. En relación con lo anterior, Pedro Luis Barcia, el compilador del libro de donde extraje el cuento, expresa:
«En general, estos cuentos hasta hoy dispersos no están afectados por exceso de descripciones ni por desarrollos expositivos, como otros del autor [por ejemplo, en Las fuerzas extrañas N. del E.] La técnica narrativa de Lugones prefiere el cuento enmarcado en una situación de diálogo, habitualmente de sobremesa: el narrador nos cuenta lo que escuchó en confidencia. Las dos posiciones preferidas por el autor son las del narrador de confidencias y del narrador testigo»
Si, tal como hace Rosmary Jackson, inscribimos el género fantástico como subversión del racionalismo positivista y de las condiciones de producción del capitalismo en su versión victoriana decimonónica, este cuento de Lugones vendría a ofrecernos las claves de las zonas de repliegue y de clivaje que "la realidad" ofrecía en aquel entonces como material narrativo. De hecho, el Lugones cuentista había publicado, en 1906, el libro Las fuerzas extrañas, cuyos cuentos, sin excepción, intersectan espiritismo, ocultismo, pseudociencia y ficción como modo de interpelar la racionalidad y acceder a un conocimiento o a un mundo trascendente que prescinde de Dios (de este libro es "La lluvia de fuego", considerado por muchos el mejor cuento de Lugones).

Leopoldo Lugones fue, a todas luces, el cuentista y poeta más prolífico del modernismo argentino, y quizás hispanoamericano. Y también el más olvidado, hoy por hoy. Si te gusta el temam andá a saber si tu blog preferido no está descubriéndote ahora tu futuro campo de investigación, antes que se avive la vivísima Beatriz Sarlo ;)



El hombre muerto

La aldeíta donde nos detuvimos con nuestros carros, después de efectuar por largo tiempo una mensura en el despoblado, contaba con un loco singular, cuya demencia consistía en creerse muerto.
Había llegado allí varios meses atrás, sin querer referir su procedencia, y pidiendo con encarecimiento desesperado que le consideraran difunto.
De más está decir que nadie pudo deferir a su deseo; por más que muchos, ante su desesperación, simularan aquello no hacía sino multiplicar sus padecimientos.
No dejó de presentarse ante nosotros, tan pronto como hubimos llegado, para implorarnos con una desolada resignación, que positivamente daba lástima, la imposible creencia. Así lo hacía con los viajeros que, de tarde en tarde, pasaban por el lugarejo.
Era un tipo extraordinariamente flaco, de barba amarillosa, envuelto en andrajos, un demente cualquiera; pero el agrimensor resultó afecto al alienismo, y no desperdició la ocasión de interrogar al curioso personaje. Este se dio cuenta, acto continuo, de lo que mi amigo se proponía, y abrevió preámbulos con una nitidez de expresión, por todos conceptos discorde con su catadura.
–Pero no soy loco –dijo con una notable calma, que mal velaba, no obstante, su doloroso pesimismo– Yo no soy loco, y estoy muerto, efectivamente, hace treinta años. Claro. ¿Para qué me morí?
Mi amigo me guiñó disimuladamente. Aquello prometía.
–Soy nativo de tal punto, me llamo Fulano de Tal, tengo familia allá…
(Por mi parte, callo estas referencias, pues no quiero molestar a personas vivientes y próximas)
–Padecía de desmayos, tan semejantes a la muerte, que después de alarmar hasta el espanto, concluyeron por infundir a todos la convicción de que yo no moriría de eso. Unos doctores lo certificaron con toda ciencia. Parece que tenía la solitaria.
Cierta vez, sin embargo, en uno de esos desmayos, me quedé. Y aquí empieza la historia de mi tormento; de mi locura…
La incredulidad unánime de todos, respecto a mi muerte, no me dejaba morir. Ante la naturaleza, yo estaba y estoy muerto, Mas para que esto sea humanamente efectivo, necesito una voluntad que difiera. Una sola.
Volví de mi desmayo por hábito material de volver; pero yo, como ser pensante, yo como entidad, no existo. Y no hay lengua humana que alcance a describir esta tortura. La sed de la nada es una cosa horrible.
Decía aquello sencillamente, con un acento tal de verdad, que daba miedo.
–¡La sed de la nada! Y lo peor es que no puedo dormir. ¡Treinta años despierto! ¡Treinta años en eterna presencia ante las cosas y ante mi no ser!

* * *

En la aldea habían concluido por saber aquello de memoria. Pasaron a ser vulgares sus reiteradas tentativas para obligarlos a creer en su muerte. Tenía la costumbre de dormir entre cuatro velas. Pasaba largas horas inmóvil en medio del capo, con la cara cubierta de tierra. Tales narraciones nos interesaron en extremos; mas cuando nos disponíamos a metodizar nuestra observación, sobrevino un desenlace inesperado.

Dos peones que debían alcanzarnos en aquel punto, arribaron la noche del tercer día con varias mulas rezagadas.
No los sentimos llegar, dormidos como estábamos, cuando de pronto nos despertaron sus gritos.
He aquí lo que había sucedido:
El loco dormía en la cocina de nuestro albergue, o aparentaba dormir entre sus velas habituales –la única limosna que nos había aceptado.
No mediaban dos metros entre la puerta donde se detuvieron cohibidos por aquel espectáculo, y el simulador. Una manta le cubría hasta el pecho. Sus pies aparecían por el otro extremo.
–¡Un muerto! –balbucearon casi en un tiempo. Habían creído en la realidad.
Oyeron algo parecido al soplo mate de un odre que se desinfla. La manta se aplastó como si nada hubiera debajo, al paso que las partes visibles –cabeza y pies– trocáronse bruscamente en esqueleto.
El grito que lanzaron púsonos en dos saltos ante el jergón.
Tiramos de la manta con un erizamiento mortal.
Allá, entre los harapos, reposaban sin el más mínimo rastro de humedad, sin la más mínima partícula de carne, huesos viejísimos a los cuales adhería un pellejo reseco.

Lo transcribí de Cuentos desconocidos, Buenos Aires: Ediciones del 80 (1982). Compilación, estudio preliminar y notas de Pedro Luis Barcia

Transcribo lo que me llegó • Sé que hay muchos/as estudiantes de Musicoterapia en estas páginas, así que quizás interese


Invitamos a participar del ENCUENTRO POST XII MUNDIAL DE MUSICOTERAPIA donde se presentaran ponencias, experiencias de campo y trabajos presentados en el mencionado evento por docentes del distrito escolar LA MATANZA . Será un momento de intercambio y revisión de modelos y prácticas.

LUGAR: Salón auditorio del Hospital San Juan de Dios, ingreso por Escuela de Educacion Especial nº 505, Barcala 673, Ramos Mejia, LA MATANZA

FECHA: Miercoles 24 de septiembre de 2008

HORARIO: Desde las 9 horas (Hora estimada de finalización 13 hs.).

A los interesados en participar como expositores enviar resumen del trabajo a la cuenta diversidad_integracion@yahoo.com.ar a nombre de Pedro Boltrino, los que quieran participar como asistentes solicitar ficha de insripcion a la misma cuenta de correo. Aquellos que asistan sin previa inscripcion presentarse 15 minutos antes de la hora indicada.-

Se entregaran certificados de asistencia
.-

viernes, 5 de septiembre de 2008

¿Qué implica tomar una fotografía? • ¿Qué hay detrás de esa actividad que consideramos puramente individual, pulsional, divertida? • ¿Qué tipo de (inter)relaciones con lo social se establece?


Tomar una fotografía suele ser visto como una acción puramente individual, desligada de los contextos en que se realiza, sin mayor relación con las demás personas y las demás fotografías que desde hace más de un siglo y medio se han venido haciendo en todo el mundo: un registro sencillo, inocente, simpático, que cada uno de nosotros decide obtener de aquellas experiencias que consideramos importante mantener presentes, sin olvido.

Susan Sontag inscribe sus reflexiones acerca de la fotografía en el marco de la alegoría de la caverna de Platón o, dicho de otro modo, en la cuestión acerca del valor de verdad de las imágenes. Pero la caverna platónica trabaja con imágenes-huellas, es decir, con marcas visibles de las cuales se puede interpretar la presencia de algún tipo de objeto próximo (y ausente) que las produce. La clase de conexión que relaciona esa huella (o índice, en términos de Peirce) con su objeto en la mente, es decir, entre la idea de esa huella y la idea del objeto que la proyecta, es de naturaleza distinta de la que une a la imagen (fotográfica) con su objeto, ya que una fotografía no apunta a marcar la proximidad del suyo sino, ante todo, su similitud cualitativa, la analogía.

Platón sostiene que el mundo de las apariencias, el mundo sensible, es el punto de inflexión para la construcción del mundo de las ideas, de la reflexión, del conocimiento. Los hombres que se encuentran encadenados en la caverna toman las apariencias por lo real, y las interpretan como tal, porque en principio hacen corresponder en sus mentes esas apariencias con ciertos objetos y, al hacerlo, pueden integrarlos en un sistema de explicación de esa realidad, es decir, en un sistema de conocimientos tomado como verdadero. En última instancia, esos objetos y esas apariencias SON en la medida en que han ingresado en la mente y han sido interpretados y relacionados por ella; antes de esto, sólo eran sombras vagas que no remitían a nada. Para que dichas apariencias fueran consideradas como sombras-de-algo, ha debido de existir, aunque Platón no lo mencione, una especie de consenso o de basis social, que es interpelada y cuestionada por el esclavo que logra traspasar el pasillo y acercarse al mundo exterior, el de la reflexión filosófica.

¿Te interesa seguir leyendo? Acá tenés el texto completo

miércoles, 3 de septiembre de 2008

Hace un tiempo, nos deleitamos juntos con la poética pseudostona autóctona (al menos, en una de sus vertientes, por suerte extinguida: sigue quedando pendiente disfrutar de otras) • Todo lo que sigue es una excusa para una mostrar una perlita youtubeana • Como siempre, haré gala de mi displacer por esta banda y mi objetividad al respecto


Los Stones debutaron el 11 de julio de 1962, es decir, cuando ninguno de nosotros había nacido y nuestros padres tampoco, o eran muy jóvenes en esta parte del mundo, por lo cual (salvo grupos reducidos, que accedían al importado) estarían enfrascados con el folklore, o con Sandro versión rocker, o con la misma versión de siempre del Palito hey hey.

Nadie, ni los Stones mismos, imaginarían en aquella mítica noche que en el Marquee comenzaba, objetivamente hablando, la mejor banda de rock and roll mundial, por peso, trascendencia, influencia y, por supuesto, facturación.

Ciertas condiciones de posibilidad hicieron que puñaditos de amigos con más vocación que experticia se constituyeran rápidamente, a diferencia del rock de los '50, en verdaderos fenómenos socioculturales masivos: una bonanza económica generalizada, el período de postguerra concluido, el capitalismo como paradigma cristalizado para Occidente, etc. Asimismo, innovaciones tecnológicas que posibilitaban una mejor fidelidad en la grabación de sonido (el long play que reemplazó al vinilo, los tocadiscos portátiles y los combinados, y la revolución en la música, a medidados de los '60: la grabación esterofónica), la entronización del cine en las sociedades modernas, la expansión de la música en las radios (lo que daría lugar a las radios comerciales de frecuencia modulada) y, centralmente, la masificación de la televisión. Con todo esto en la coctelera, sólo faltaba que a alguien se le ocurriera cómo provocar el negocio, es decir, el mercadeo (marketing) de la cosa.


Otro grupo, londinense también, había arrancado en punta con esto de emerger: The Beatles. todas las banditas de Londres se conocían como, por ejemplo, se suelen conocer todas las de una zona del conurbano under hoy por hoy, que incluso actúan juntos, quizás intercambian músicos, etc. El gran mito de la polémica Stones/Beatles se comenzó a construir cuando los segundos también comenzaron a tocar en primera y, decidieron tener como productor a Andrew Loog Oldhman, quien había representado efímeramente a la banda de Lennon&MCartney. La visibilización de que los Stones eran chicos malos era una puesta a punto en la sociedad de lo que la juventud en los '60 estaba empezando a ser: pelilargos, rebeldes, algo alocados, algo drogones. Es la época en que se resignifica y reconfigura la adolescencia y la juventud como franja etaria en la sociedad y, básicamente, como segmento de consumo autónomo, cuanto menos en la decisión (si no en el sustento)

Tocar en público por esta época era algo amateur, puro pulmón (alguna vez leí en algún lado una declaración de Keith Richards en la que afirmaba que el único motivo por el cual ingresó Bill Wyman (el ex bajista) fue porque poseía un interesante amplificador) El Marquee era un sótano bien parecido a nuestro Cromañón, o a cada una de las pocilgas a las que íbamos y vamos a ver alguna bandita. El rock, por lo tanto, exudaba descontrol, excesos, vértigo, clandestinidad y peligro. La estrategia del mercadeo beatle fue adecentarse, presentarse gentiles y sonrientes como los padres querían que fuesen sus hijos. La alternativa a esto, que patentaron los Stones, fue la de apegarse a la realidad, pero resignificándola, extremándola, heavymetalizándola. La estética y el sonido stone sonó desde los comienzos mucho más duro, más descarnado, más pesado: cuerdas de metal en las violas, riffs y punteos marcados, letras directas, sexualmente más explícitas y/o políticamente incorrectas, carlindos despeinados y movedizos cual mandingas en trance. El público, en general, era igual de efusivo, y en el caso de los Stones en particular, alguillo violento (claro que, a nuestros ojos, los desmanes de esas tribus resultan casi pueriles)

Un incidente menor fue explotado tempranamente por los Stones: encontraron a algunos integrantes de la banda meando la pared de una estación de servicio. Esa fue la primera de una serie de problemas judiciales que mezclaron oportunidad y prensa en el trago del mito del exceso. Las siguientes judicializaciones o problemas legales, a lo largo de los años, serían por tenencia y consumo de drogas, muertes en espectáculos, muertes de los propios integrantes de la banda, estafas de representantes, censura de contenidos en las letras, enredos en una gira, en Canadá, con la esposa del primer ministro, hasta los más actuales, que suelen ser por divorcios o paternidad
.

Sin embargo, una cosa es zafar y aprovecharse de las causas judiciales y, otra muy distinta, provocar. En este sentido, en 1966, presentaron el single Have you seen your mother, baby, standing in the shadow? con una foto de tapa que muestra, travestidos, a los cinco integrantes, en una imagen que no sólo habrá ofendido las buenas costumbres al presentar al prototipo del chico malo vestidito de mujer, y multiplicado por 5, sino por el hecho de que los perfiles de los que se burlan allí son socialmente inaceptables: cabareteras, pacatas con bigote, militares en silla de ruedas, etc.:

Está escaneada y subida del libro The Rolling Stones, de David Carter

Acá encontré lo que hoy llamaríamos el backstage de esta foto, en la cual de izquierda a derecha, posan Flossie, Milly, Sara, Millicent y Penelope (sentada) en el Central Park. Es imperdible la tentación que sobre el final del registro invade al gran Brian. Disfrutálo y, si te interesa profundizar, te recomiendo esta página que acabo de encontrar y que, por lo que veo, está aceptablemente informada.