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Actualizaciones en lo que va del tiempo:

• El diálogo • Viejas locas • "Presidenta" (O cómo intentar el ninguneo incluso desde el nombre) • Perdonar es divino • Carta abierta a Fito • Macri y su viento en la cola • Soy empleado estatal • Consideración de la luna en el poniente • Ya tengo mis bodas (y mis bolas) de porcelana • Eros • Sacalo Crudo • Avisos clasificados, rubro "Varios" •Piza, birra, faso (soneto estrafalario) • Varela Varelita • Indómito destino




miércoles, 12 de noviembre de 2008

Hace unas semanas se realizó el Pepsi Music 2008 • En esa vacua feria de ignotas vanidades, sin embargo, hubo un par de buenas visitas • Dave Matthews y los Stone Temple Pilots realizaron actuaciones descollantes • Pero acá quiero hablar de una banda local: Massacre


Podría justificarme diciendo algo así como "también, che, con ese nombre que exuda punk metalero oxidado, ¿cómo pretendés que los hubiera escuchado?" Infausto prejuicio (que indicaba que sería más de lo mismo que Attaque 77 o 2 minutos, bandas que a mi parecer se agotaron irremediablemente en los '90), la doble s en la massacre (palestina, en sus comienzos) me resultaba un añejo residuo que me frenaba.

Cada tanto, es cierto, el ranking de la Rock & Pop pasaba algo de ellos, pero tampoco lograba convencerme, puesto que esos dispositivos radiales están pensados para rescatar el único buen tema de un disco malo, hasta hacerlo parecer una obra magna. Pues bien, con esa predisposición me enteré, la noche de los Pilots, que el "artista sorpresa" eran, precisamente, los Massacre.

Primer problema: esperaba unos roñosos pelilargos ramoneros, pulsando las violas más allá de la armonía. Y apareció un panzón enfundado en calzas color púrpura, saludando a "sus amores". Segundo problema: estas bandas suelen ser bastante toscas en cuanto a su verba, la arenga al público. En cambio, hubo un dicharachero y locuaz showman, capaz de hacer las asociaciones más insólitas en su "diálogo" con el estadio, al estilo de las glosas de Enrique Symns en la primera época de los Redondos. Tercer problema: esperaba un monocorde asesinato de cuerdas, y hallé una muy buena banda, consolidada, con buen sonido, jugada musicalmente, no "esquematizada" en un estilo concreto.

Quizás faltaría mayor "trabajo" en las letras, puesto que Wallas demuestra, entre tema y tema, un potente surrealismo que podría encontrar mejor cauce en las canciones. Pero es innegable que la puesta en escena, la actuación en vivo, y la solidez técnica hacen de ésta una de las más firmes y prometedoras bandas nuestras del presente.


Las encuestas, 9

En una de nuestras clásicas secciones aperiódicas, comentaremos los resultados de las encuestas de ester período • Cual meretriz indecisa (v. gr., puta histérica) ahora quisiera hacer un Balance, como en los viejos tiempos • Pero ni da • Aunque sí, da • Pero no da, y ya fue


Transitamos el segundo año de vida de este blog y, aunque parezca mentira, lo único más o menos constante es esto de las encuestas. Todavía esperando que el talibán-K Artemio me convoque para diseñar las suyas (que, a la postre, son casi tan divertidas y fantasiosas como las mías), lo que sigue es el registro de los resultados, con más los comentarios del caso.

1) ¿Cuál de estos programas de televisión mirás habitualmente?

Patinando/Bailando por un sueño
1 (3%)
CQC
5 (15%)
Los Simpson
12 (36%)
TVR
0 (0%)
Zapping
0 (0%)
RSM
3 (9%)
Mañanas informales
1 (3%)
Socias
2 (6%)
Peter Capusotto y sus videos
7 (21%)
El muro infernal
0 (0%)
Almorzando con Mirtha Legrand
0 (0%)
Ver para leer
2 (6%)

Votos: 33

Cabe hacer la siguiente aclaración general, para éste y los casos que siguen: hacía tiempo que no teníamos encuestas tan concurridamente votadas (lo mismo que la cantidad de visitas semanales, pero eso fue porque mandé a una lista de distribución de correo de temática docente, un link a esta entrada -esa fue una de las lecciones básicas que dimos en su momento cuando intentábamos enseñarle a Víctor cómo era esto de gestionar un blog) Es dable inferir que ha entrado mucho/a pobre cursante de ya-sabemos-qué-materia-indeseable, buscando aquí el maná que en clases no obtenían (infructuosa búsqueda, por cierto: ni aquí ni allí se pueden entender esas cosas)

Nuestro público ha señalado, inequívocamente, predilección mayoritaria por Los Simpson, Peter Capusotto y CQC. Y es la primera vez que me siento plenamente identificado con las mayorías de este país. De habérmelo permitido (saben que no voto en las encuestas), habría elegido estas alternativas, en el orden como se dieron. No obstante, y dado que así funciona la democracia burguesa (Matías dixit), ya voy a averiguar quién fue el turro / la turra que votó Enmierdando por un sueño...

2) De los siguientes (suponiendo que todos tienen el mismo valor en pesos) el mejor regalo que te pueden hacer es:

Un buen libro
9 (32%)
Un buen disco
2 (7%)
Una buena cena
1 (3%)
Una buena película
0 (0%)
Una buena salida/paseo
6 (21%)
Un buen polvo
4 (14%)
Un objeto decorativo (que adorne tu habitat)
1 (3%)
Un objeto funcional (que se pueda usar cotidianamente)
5 (17%)

Votos: 28

Aquí la cosa era tramposa, porque todos/as sabemos que el mejor regalo era un buen polvete, aunque claro... los/las pacatos/as de siempre votaron cosas inverosímiles como "objetos decorativos" (¿a qué mierda querés un objeto que decore el solitario lado del colchón?), o catalogaron como ansiado regalo "un buen libro"... Déjense de joder, camaradas, que con libros no hacemos la revolución. Lo' libro' son el opio de los pueblos y si no... ¡miren este blog! Lleno de referencias librescas, ¿pa' qué? ¿Qué cambiamos? Mejor cambiemos de tema...

3) Cuál de las siguientes ES (o qerrías que fuera) tu mascota:

Perro/s
16 (64%)
Gato/s
4 (16%)
Tortuga/s
0 (0%)
Pajarito/s de poco porte
0 (0%)
Pez/ces
0 (0%)
Hamster
1 (4%)
Iguana/s
0 (0%)
Loro/s, papagayo/s, etc.
1 (4%)
Cobayo/s
2 (8%)
Culebra/s
1 (4%)

Votos: 25

Sé que aquí me enterraré hasta las patas ante los fáciles comentarios sarcásticos, pero estoy con aquellos/as que prefieren la compañía de un buen gato. Los que votaron "hamster" y "cobayos" se me hacen que son cual amorosos/as Franciscos de Asís, aunque no sé por qué, despierta mi simpatía aquel o aquella que sufragó por una culebra.


Vos y tu lengua

No me cansaré de decirlo: la parte más linda y, por qué no, más placentera de estos encuentros: el uso (correcto) de la lengua. En esta ocasión, nos la hubimos con el siguiente caso hipotético:

4) ¿Cuál de las siguientes opciones describe gramaticalmente la situación?

En base a las pruebas, nadie puede negar que nos encontramos en el momento más importante, álgido del juicio.
0 (0%)
Sobre la base de las pruebas, nadie puede negar que nos encontramos en el momento más importante, álgido del juicio.
2 (16%)
Sobre la base de las pruebas, nadie puede negar que nos encontramos en el momento más importante, decisivo del juicio.
7 (58%)
En base a las pruebas, nadie puede negar que nos encontramos en el momento más importante, decisivo del juicio.
3 (25%)

Votos: 12

Los problemas que se planteaban en la encuesta tienen que ver con:
* En base a / Sobre la base de: la frase preposicional consagrada por la Academia es sobre la base de, puesto que en no significa lo mismo que sobre, y porque (como ya hemos tratado alguna vez) es preferible no utilizar la preposición a como nexo de un complemento sustantivo de otro nombre (o sea, del tipo sustantivo + prep. + sustantivo, como sería en el incorrecto *máquina a vapor) Ahora no recuerdo bien, pero creo que el purismo idiomático (al cual adscribo radicalmente, como buen contradictorio que soy) indica que en base a es galicismo o anglicismo - y casi me juego a que es este último)
• Álgido: aquí el problema no es por barbarismo, como en el caso anterior, sino un desplazamiento semántico incorrecto: según el DRAE, la palabra álgido/a significa «Muy frío» en su primera acepción. No obstante, este vocablo pareciera ser usado con el significado de candente, es decir, caluroso, apasionado, etc. En la última versión del Diccionario, la RAE define en último órden «Se dice del momento o período crítico o culminante de algunos procesos orgánicos, físicos, políticos, sociales, etc.», con lo cual, en sentido estricto, no estaríamos hablando del período más "acalorado" o "candente" de una situación, sino de su punto cúlmine o finalización.

Los resultados de nuestra encuesta revelan que nuestros/as lectores/as sabían todo esto, y que es al pedo tanta perorata. ¡Felicitaciones!

Nos vemos en la próxima

miércoles, 5 de noviembre de 2008

En mi modestísima y seguramente errada opinión, Árbol de Diana es uno de los cinco libros fundamentales de la poesía argentina, en tanto extrema multiplica y pone en crisis la subjetividad poética, el "yo lírico" entendido por el estructuralismo como el organizador del material poético, análogo al "yo narrativo". ¿Qué decir en un mundo disgregado, desigual? ¿Qué escribir si la unicidad del yo racional es una utopía que está desmoronándose?

Árbol de Diana es, ante todo, un caleidoscopio enunciativo: enunciadores que se involucran, que se imbrican, se describen o construyen o deconstruyen permanentemente, en una fantasmagoría que implica un destinatario, que puede ser el mismo enunciador u otro. Es también la fragmentación textual, que materializa en el discurso la contracara de la fragmentación subjetiva: es en la lectura donde se pueden rastrear isotopías entre las poesías numeradas de este libro, reconstruir figuras enunciativas que dialogan entre sí.

Hay un surrealismo extraño en este libro, producto ya no de la libre asociación sino de una especie de convicción del poder mágico de las palabras, que se reúnen en su capacidad creadora, fundante de mundos-otros, territorios alienados que parecieran ordenarse a partir de la voz poética. La voz, antes que el yo, es lo que queda en la experiencia de la escritura, el sedimento vital en el papel, y lo que pareciera también ordenar, dar sentido (confuso, onírico, patológico) a la subjetividad.

________________________________________________________________________________________________________________________________________

Árbol de Diana
Alejandra Pizarnik



1


He dado el salto de mí al alba.
He dejado mi cuerpo junto a al luz
y he cantado la tristeza de lo que nace.




2


Éstas son las versiones que nos propone:
un agujero, una pared que tiembla...




3


sólo la sed

el silencio

ningún encuentro

cuídate de mí amor mío

cuídate de la silenciosa en el desierto

de la viajera con el vaso vacío

y de la sombra de su sombra



4


AHORA BIEN:

Quién dejará de hundir su mano en busca del
tributo para la pequeña olvidada. El frío pagará.
Pagará el viento. La lluvia pagará. Pagará el
trueno.


A Aurora y Julio Cortázar




5


por un minuto de vida breve

única de ojos abiertos

por un minuto de ver

en el cerebro flores pequeñas

danzando como palabras en la boca de un mudo




6


ella se desnuda en el paraíso

de su memoria

ella desconoce el feroz destino

de sus visiones

ella tiene miedo de no saber nombrar

lo que no existe




7


Salta con la camisa en llamas

de estrella a estrella,

de sombra en sombra.

Muere de muerte lejana

la que ama el viento.




8


Memoria iluminada, galería donde
vaga la sombra de lo que espero. No es
verdad que vendrá. No es verdad que
no vendrá.




9


Estos huesos brillando en la noche,

estas palabras como piedras preciosas

en la garganta viva de un pájaro petrificado,

este verde muy amado,

este lila caliente,

este corazón sólo misterioso.




10


un viento débil

lleno de rostros doblados

que recorto en forma de objetos que amar




11


ahora

en esta hora inocente

yo y la que fui nos sentamos

en el umbral de mi mirada




12


no más las dulces metamorfosis de una niña de seda

sonámbula ahora en la cornisa de niebla

su despertar de mano respirando

de flor que se abre al viento




13


explicar con palabras de este mundo

que partió de mí un barco llevándome




14


El poema que no digo,

el que no merezco.

Miedo de ser dos

camino del espejo:

alguien en mí dormido

me come y me bebe.




15


Extraño desacostumbrarme

de la hora en que nací.

Extraño no ejercer más

oficio de recién llegada.




16


has construido tu casa

has emplumado tus pájaros

has golpeado al viento

con tus propios huesos

has terminado sola

lo que nadie comenzó




17


Días en que una palabra lejana se apodera de mí.
Voy por esos días sonámbula y transparente. La
hermosa autómata se cansa, se encanta, se cuenta
casos y cosas: nido de hilos rígidos donde me danzo
y me lloro en mis numerosos funerales. (Ella es su
espejo incendiado, su espera en hogueras frías, su
elemento místico, su fornicación de nombres cre-
ciendo solos en la noche pálida)



18


como un poema enterado

del silencio de las cosas

hablas para no verme


19


cuando vea los ojos

que tengo en los míos tatuados




20


dice que no sabe del miedo de la muerte del amor

dice que tiene miedo de la muerte del amor

dice que el amor es muerte es miedo

dice que la muerte es miedo es amor

dice que no sabe


a Laure Bataillon

martes, 4 de noviembre de 2008

El trabajo que se presenta intenta analizar el discurso inaugural del gobierno de facto argentino instaurado en 1955 • Para ello, se utilizan herramientas analítico-metodológicas de la lingüística de la enunciación y de la lingüística crítica • Tensiones y crisis política reconfiguradas discursivamente, la proclama de Lonardi es un punto de inflexión socio-discursiva en el cual la construcción de equilibrios y consensos quedan obturados en el mismo discurso (y en los hechos)


INTRODUCCIÓN

En este trabajo analizaremos el discurso pronunciado por el Presidente Provisional de la Nación, General de División Eduardo Lonardi, al prestar juramento ante el pueblo de la república en la ciudad de Buenos Aires, en septiembre de 1955 . Tomaremos para ello ciertos aspectos teóricos de la lingüística de la enunciación aplicados al discurso político, tales como los presenta VERÓN en “La palabra adversativa” y aspectos del análisis lingüístico propios de la lingüística crítica.

Nuestra hipótesis girará en torno del rastreo de la legitimación discursiva del golpe de estado como práctica política, acotando el corpus al discurso mencionado, si bien admitimos que este recorte opera parcialmente, ya que, una ampliación del material por analizar, nos trazaría un recorrido de redes discursivas recurrentes que exceden la perspectiva de este trabajo.

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viernes, 31 de octubre de 2008

Ayer se festejó un triunfo electoral • O algo más que eso, según cómo se mire • Mi generación es, en cierto sentido, "hija de la democracia" y por eso en aquel domingo 30 de octubre hay cierto "punctum" indescriptible, que motiva esta semblanza


Era domingo. Nosotros todavía vivíamos en la idílica casa de Barrio Marina, aunque faltaba poco para dejarla, y su decadencia (y la de la economía familiar) era más que visible. Por esos días mi padre, historiador al fin, había usado un aparato "última generación", un radiograbador (que yo usé hasta fines de los '80 para cargar los casetes de juegos en la TK 90, graduando los agudos y los graves para que los ruiditos de programación entraran en los 64 K de memoria de modo correcto), para registrar el último discurso de Luder y el de Alfonsín. La diferencia entre ambos era, entonces y ahora, notable. Incluso para un niño, muy niño, avispado y quizás maduro, pero niño al fin. Lito (que así llamaban a quien no sólo me dio la vida, sino -fundamentalmente- buena parte del modo de verla, aunque yo le salí un poquito más zurdito, y no sólo por la mano que uso para buena parte de lo que la uso), había intuido, la noche del acto de su partido, que la quema del cajón era una provocación gratuita y tal vez, fatal. No lo aceptaría en público, pero Alfonsín decía más cosas de las que él quería escuchar, aunque todavía estaba preso de la disciplina partidaria y su verticalidad.

Mi madre siempre fue más ecléctica, más pequeñoburguesa, menos fundamentalista o -lo que sería lo mismo- más pragmática. No obstante, ambos eran, en ese entonces, "peronistas", algo que implicaba el haber estado camino a Ezeiza con un bebé a cuestas, haber votado a Cámpora sólo porque era la huella del Viejo, luego sufragar por Él (así, con mayúsculas), bancar a su inútil viuda (como si el halo de haber dormido con Perón la hubiera dotado de "peronismo"), y finalmente hacer la vista gorda cuando la muerte dijo que venía a construir vida. El '83 los encontró, creo, en el medio de la resolución de una crisis, en el sentido de que habían comprendido, allá por 1978 o 1979, que los milicos no venían a ordenar la "patria peronista" sino a entregar la patria, a secas. Malvinas incluidas.

Hubo algo en esa campaña electoral que recuerdo como "efervescencia": en la escuela te hablaban de política, los alumnos les preguntábamos a las maestras a quién iban a votar y ellas lo decían, explicaban por qué: la calle era pegatina, militancia, debate. El Ríver-Boca (en que nuestra historia política siempre transcurrió) se olfateaba por todas partes.

En esa época no había encuestas, ni internet. Los resultados electorales llegaban vía telegrama, a cuentagotas. A la noche (recuerdo que la casa estaba a oscuras) mis viejos escuchaban, con ese radiograbador con que habían registrado la historia, el final de la misma. Cierto fanatismo, cierta "infalibilidad" del peronismo (que cuando no estuvo proscripto ganó las elecciones), habrían amasado en mis padres la idea de que la victoria estaría asegurada. Recuerdo el silencio en el barrio (medio-pelo, pero no alfonsinista: "Barrio Marina" había sido un barrio construido cincuenta años antes por, precisamente, "marinos"; en ese entonces quedaban algunos viejitos y sus hijos y sus nietos, pero obviamente no habrían votado por el Alfonsín que ya anunciaba el eslogan de juicio y castigo)

La radio lo anunció, y de alguna forma anticipaba también un futuro que más o menos conocemos: el pacto sindical-militar (Lorenzo a la cabeza, CGT Brasil a los veinte) no prosperó; Luder perdió y Alfonsín juzgó, pero después se cagó en las patas (obediencia debida + punto final) con las asonadas que de algún modo "olían" a peronismo (Seineldín y Rico se reivindicaban, entonces, como peronistas); Patilla llegó por izquierda y aplicó por derecha el antiguo pacto completito (indulto pa' todo el mundo + mimos con Isaac Rojas + economia "neo-joe"); el gran fraude prometió y reventó por su propia (i)lógica; y finalmente "el aparato" del PJ bonaerense logró asaltar el país, hasta hoy.

De esa noche, la del 30 de diciembre de 1983, me queda una imagen: mis viejos lloraban. En la superficie, creía entender por qué: habían perdido, su colectivo no había ganado la presidencia y Alfonsín, que básicamente era un chanta, gobernaría (o intentaría gobernar: la latencia de un golpe siguió unos años más) la patria peronista, con discurso peronista, pregonando una vez más su "tercer movimiento histórico" que sintetizaba al peronismo y al radicalismo.

El lunes 31 de diciembre de 1983, en un acto patriótico, mi viejo decidió afiliarse al PJ. Pero se desafilió en 1989, después que "uno del palo" le cagó irremediablemente el voto y la que sería, a la postre, la última esperanza que tuvo de ver el país gobernado por el "peronismo de Perón".